• Fabricio Alaña SJ

¿SIRVEN AÚN LOS PROYECTOS DE VIDA?



Sofy porfa, ayúdame a discernir qué carrera elegir. -Ay Javi, Javi- ¿Por qué te inquietas y turbas si solo una cosa es lo importante? Afirma Sofy. ¿Cuál es? Pregunta Javi. “Qué es verdaderamente aquello que te hace feliz y te ayuda a desarrollar tu ser, tus cualidades? ¡Sofi! –no filosofees, te pareces al padre Fabro, planteando las preguntas de la vida, pero luego te deja solo a que ponderes y tomes las decisiones tú solo. Así es Javi, pues nadie puede decidir por nosotros.


Sofy, ¡Por Dios! Hoy me siento más inseguro que antes. Estas clases virtuales no me terminan de convencer. Los profes no han desarrollado ni el 40 por ciento del currículo tengo vacíos en los conocimientos que se requiere para pasar los exámenes de la U. Hoy no tengo claro las carreras que saquen adelante al país, que eviten pandemias donde la verdadera pandemia es la del egoísmo que se ve a todo nivel y en muchísimas personas que solo buscan privilegios, como los que se beneficiaron de las vacunas contra el covid, perjudicando a los que más la necesitan. La enorme violencia social que hay en las calles, cárceles ¿Por qué la gente “bien educada en colegios católicos o no, en grandes universidades no han superado estas lacras humanas y sociales”?


Tienes razón Javi: ¿Qué estudiar ahora? ¿Cómo armar proyectos de vida? –Exclama Sofy. -Javi le replica: ¿Tú crees aún en los proyectos de vida? No te das cuenta que en la postmodernidad no existen grandes relatos, que la gente desea vivir como pequeños capitalistas: no paramos de consumir, nuestro individualismo es alto, nos falta organización, nuestra mentalidad es antiecológica, el racismo, machismo y analfabetismo político es alto. La verdad que tanto estudio y muchas carreras llamadas exitosas no han producido desarrollo humano y antes nos han hecho menos humanos. Los famosos proyectos de vida se los evalúan como un ruta al tener, prestigio y poder. Parece mentira que no hay grandes líderes hoy. Creo que en vez de armar proyecto de vida debemos simplemente vivir la vida o vivir desde un permanente ensayo y error. Ay Sofy, exclamó Javi. Vamos donde el padre Fabro a ver si nos saca de este dilema.


Padre Fabro, cómo está. Hoy no queremos helados, estamos angustiados por nuestro futuro. Nuestro gobierno nos quita todas las ganas y vemos una batalla enorme pelear contra el consumismo y el individualismo reinante. ¿Sirven para algo los proyectos de vida? Hola Sofy y Javi como están. Mi sabia amiga y mi divino impaciente. Tranquilos ok, la noche oscura del neoliberalismo será alumbrada por corazones sabios que saben leer los signos de la vida y encontrar la fuente de la misma que está en el fondo del ser que los conecta con todo lo bello, lo bueno, lo verdadero. Ok. Respondió Fabro.


Todo proyecto vale si está bien diseñado, si tiene indicadores claros y en especial si su meta es alcanzable e inspira cada día a día a ser auténticos, creíbles, rigurosos en las metodologías, flexibles en sus parámetros y jamás pierde de vista su gran sueño, su ideal, eso no se negocia, se negocian los cómo mas nunca los por qué. Díganme chicos: ¿Qué diferencia hay entre Steve Job – Nelson Mandela y Simón Bolívar? A quién llamarían Exitoso – Feliz o Fracasado?


Ay Padre, denos pistas para acordarnos. Bueno, Steve Job hizo la primera computadora iMac en un garaje, no fue a la universidad, solo un semestre de estética y formas. Luego hizo la empresa Apple, fue millonario. Lo echaron de su propia empresa. Creó otra, la de pixels, volvió y logró muchas más inventos y dinero. Murió con cáncer. Mandela lo relata bien la película “Invictus”. Estuvo preso muchos años en Sudáfrica, en la época del Aparthie, de blancos lejos de negros en plena Africa. Salió. Fue presidente y no gobernó con rencor sino buscó la reconciliación de su pueblo mediante el deporte, el Rugby. Y Bolívar, libertador de cinco naciones tenía el ideal de una gran patria latinoamericana, murió pobre, enfermo y dijo “He arado en el mar”.


Sofy se adelantó y acertó en las respuestas. Jobs, fue exitoso. Mandela feliz y Bolívar un fracasado. El padre Fabro responde, desde las diferencias tu respuesta es correcta. Pero, qué tenían en común: Los tres tenían sueños, ideales, buscaron aliados, asumieron el conflicto o fracaso como una enseñanza. Contestó Javi- Genial, genial Javi. Pero cuál sería el factor diferenciador, clave del éxito, felicidad o fracaso que refleja la vida de uno u otro líder, preguntó padre Fabro –Pues, el manejo de las emociones y el no desanimarse en la búsqueda del horizonte, replicó Javi. Así es. Así es.


Bueno chicos, ahora saben si vale la pena o no armar proyectos de vida y cómo hacerlo. Saben que la vida no es solo un laboratorio, sino misterio/fuente de posibilidades para saber sobrellevar la gran tensión de la plenitud y el límite que todos experimentamos. La unidad del ser y la unidad de la vida, como dice el Papa Francisco, es la “diversidad reconciliada”. Gracias Padre nos vemos otro día, espero con los helados artesanales que nos hacen felices. Cuídense porfa, no olviden la mascarilla, el distanciamiento y lavarse las manos.


Por

Fabricio Alaña E.



Para pensar:


¿Por qué los chicos no saben armar proyectos de vida?

Por darle más importancia a las habilidades duras que las blandas. Las materias de la vida.


¿Qué se necesita para armar proyectos de vida?

Referentes humanos como Jobs, Mandela y Bolívar


¿Cómo armar un proyecto de vida?

Tener un sueño/ideal, hacer prioridades, examinar alternativas, buscar alianzas, evaluarlo constantemente y el factor clave, manejar emociones.

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