• Fabricio Alaña, SJ

EXCELSIOR: Siempre más Este es solo un hasta luego PEPE

Updated: Jan 15


José Ignacio Manuel Ramon de la Santísima Trinidad, nuestro querido Pepe, Padre Pepe, padre Mendoza ha volado más alto, a dónde siempre quiso llegar, pero nunca solo, siempre con sus sueños, anhelos e inquietudes que la juventud desarrolle y sea lo que tiene que ser, la esperanza del cambio, el mejor invento del ser humano.

El 5 de junio a las 12:30 horas falleció a sus 95 años de edad y 75 de ser jesuita el padre Pepe. En pleno mes del manabitismo. Un Español que tiene un apellido manaba y que vivió 40 años como uno de tantos, pero que de tanto y tanto nos hacía soñar, volar, crear nuevas posibilidades de ser más personas, de vivir en plenitud.

Deseos, sentimientos, emociones, lágrimas, recuerdos, sin sabores y ricos sabores se nos presentan a todos aquellos que lo conocimos, que compartimos con Pepe angustias y esperanzas. Siempre nos hacía pensar un poco más allá de nuestras narices. El Tema de la muerte no era su preferido, pero como buen educador le dedicó algunas reflexiones en sus páginas del PARA TI JOVEN publicadas en el diario Manabita:

“Son muy pocos los jóvenes que se atreven a asumir la idea de que ellos han de morir. Saben que son mortales, pero viven como inmortales. Lo cierto es que la muerte es un acontecimiento que no entra en nuestros cálculos, su venida nos sorprende y nos deja perplejos y enmudecidos. Sin embargo, un hombre no es verdaderamente adulto hasta que ha mirado la muerte cara a cara” (del Libro Para Ti Joven, pág 267, 2008).

Si algo podemos decir de Pepe con certeza es que dedico toda su vida, de palabra y de obra a forjar corazones maduros, críticos y responsables, que aprendan a ser adultos, que aprendan a ser auténticos.

Al cumplir sus ochenta años, en los ochenta años del Colegio Cristo Rey donde fue docente, rector, guía espiritual, director del CEC (Campamentos Excursionista Capdevielle), articulista dominical del Diario Manabita, vicario parroquial de la Iglesia la Merced, le preguntaron:

  • ¿cuál es la faceta de su vida que más extraña?

  • a lo que Respondió: “La de rector fue la peor época de mi vida, porque yo era el malo de la película, la de profesor no mucho. LA DE GUIA ESPIRTUAL es la faceta que más extraño, ver a los jóvenes luchar, esforzarse, sentarme con ellos bajo el arbolito y conversar con ellos y poder aprender de ellos a esperar, saber esperar… Que sigan adelante, que sean responsables con la fe cristiana y su amor a la Madre Dolorosa” (de la revista Forjar Corazones, a los 80 años del Cristo Rey, pág 46, 2010).

Como consejero que fue de muchos, de mí mismo en mis trabajos y cargos, podemos escribir páginas, pero lo que hacía de él un gran consejero era el tiempo que nos dedicaba, el estar allí cuando uno lo necesitaba, no siempre tenía la palabra oportuna, pero siempre brindaba la sonrisa y el abrazo necesario para hacernos sentir que alguien nos amaba incondicionalmente, que no estamos solos en nuestra dura tarea de marcar la diferencia de aprender a ser diferentes, de saber elegir. Las anécdotas concretas de cómo lo vivió él como rector, profesor, sacerdote sus problemas eran el antídoto para pensar cómo debo solucionar mis problemas.

Su gran legado fue su consejo y su aliento de vida, su sonrisa y su amor por la juventud, siempre señalando horizontes más altos desde propuestas concretas. La labor social de los jesuitas de Portoviejo era la manera de hacer visible el compromiso con el Dios invisible, que es amor que se pone más en las obras que en las palabras.

El servicio que fomentaba fue inmenso lleno de Amor y dedicación:

  • El trabajo con los jóvenes en la Fundación Social Cristo Rey, en las campañas de navidad del colegio en zonas rurales,

  • El apoyo a la escuela Las Cumbres de Fe y Alegría,

  • Los Campamentos para niños de escasos recursos con los chicos del CEC

  • Sus reflexiones sociales del Para Ti Joven de cada domingo.

  • Sus clases de Moral y Cívica:

“Lo que interesa por encima de todo son los valores que han de motivar su vida, queridos jóvenes, sus actitudes, sus puntos de vista que con frecuencia muy contrarios a los que priman en la sociedad que les rodea. Lo que más nos interesa no es el número de graduados, ni el promedio elevado de notas, ni el número de ministros, doctores, ingenieros, sino sus valores”. (El Colegio Cristo Rey y su obra social, pág 31).

Esto es solo una pequeña muestra de todo el legado que nos deja Pepe.

Adiós Pepe, no es más que un hasta luego, no es más que un simple adiós, muy pronto junto al fuego, nos unirá el Señor. Sabemos que tu sonrisa refleja la felicidad de la vida, que te alegrabas de mucho, pero te entristecía ver que la juventud se desperdicia en sus mejores años, viviendo tan solo el momento sin ilusiones, sin sueños, sin metas ni ideales que les permitan crecer por dentro. Ahora desde el corazón misericordioso de Dios Padre, ayúdanos a seguir señalando horizontes, forjando corazones libres y auténticos.

Reflexionemos:

  • ¿Quién fue Pepe Mendoza SJ?

Más que un gran maestro, un amigo.

  • ¿Cuál fue su legado?

Darse tiempo para estar con los jóvenes

  • ¿Cómo podemos honrar su memoria?

Seguir formando a la juventud, sembrando ilusiones, contagiando valores.

Por:

Fabro SJ,


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